Test drive

Chevrolet Sonic 2012 a prueba

Un nuevo sedán compacto con una propuesta diferente<br />

Chevrolet Sonic 2012 a prueba

Antecedentes

El Chevrolet Sonic, es en esencia la nueva generación del Aveo a nivel mundial, pero para algunos mercados como el estadounidesne, se denominará Sonic para estar dentro de la oferta de productos de General Motors.

Por ahora, el Sonic viene de Corea pero para finales de año se espera que la planta de la marca ubicada Orion, Michigan en Estados Unidos, arranque la producción para el Continente Americano. Dicha planta recibió una inversión de 545 millones de dólares para su actualización y así poder albergar la línea de ensamble del modelo en cuestión.

 Como competencia, el Chevrolet Sonic se enfrenta a autos como el nuevo Ford Fiesta en su presentación sedán, al recién llegado Hyundai Attitude y también al Nissan Versa –aunque la marca japonesa lo catalogue con un compacto y los demás sean subcompactos.

 

Características Técnicas y Mecánicas

Aunque en un principio se hablaba de un motor de 1.8L cuatro cilindros para el Sonic, la versión que probamos monta un 1.6L con doble árbol de levas a la cabeza (DOHC), con tecnología de variación de apertura de válvulas (VVT) y una potencia de 115 Hp además de un torque de 114 Lb-pie aunado, dependiendo de la versión, a una transmisión manual de cinco relaciones o una automática de seis.

 

La tracción es delantera y cuenta con suspensión McPherson –independiente- mientras que para el eje posterior ls Sonic tiene un eje torsional. Los frenos delanteros son de discos ventilados y atrás tambores, con asistencia antibloqueo ABS, en la versión de alta gama.

 

En cuanto a seguridad, el Chevrolet Sonic 2012 cuenta con cabeceras para todos los ocupantes, cinturones de tres puntos en las cinco plazas y encontramos bolsas de aire frontales en la versión más equipada.

 

Interior

El diseño exterior puede resultar bastante controversial, sobre todo por los gustos de cada persona, pero a diferencia de éste, todos aquellos que tuvieron oportunidad de observar el interior del Sonic quedaron boquiabiertos durante el periodo de nuestra prueba.

Tanto el diseño como los materiales, son de excelente calidad y dignos de una categoría más alta. Los detalles como las salidas del aire acondicionado, el volante de tres brazos, el diseño del tablero y el clúster de instrumentos que –al igual que el Spark, hacen referencia al de una motocicleta, le dan un toque diferente, muy moderno y jovial.

Un detalle interesante es la doble guantera del lado derecho, la superior sirve para alojar el conector USB y auxiliar, escondiendo tu reproductor MP3 de manera segura y dejando espacio en la segunda guantera (debajo) para papeles y demás cosas.

Algo que no nos dejó conformes es el sistema de audio pues aunque ofrece entradas auxiliar y USB, la calidad del sonido no es la ideal y con sólo bocinas adelante es difícil disfrutar de tu música favorita aunque la cargues en tu reproductor MP3. 

El sistema de interconexión Bluetooth para el teléfono se nota demasiado improvisado, el micrófono no es suficientemente sensible y se requiere de mucho volumen para escuchar una conversación, provocando que se distorsione el sonido fácilmente.

 

Manejo

Empezando por la posición de manejo, es fácil de encontrar gracias a los ajustes de altura del asiento (ambos asientos delanteros cuentan con él) y de inclinación y profundidad del volante. La dureza de los asientos es confortable pero nunca pierde sujeción lateral así que es muy cómodo en carretera.

La versión que probamos, fue la LTZ, la más equipada disponble con transmisión automática de seis cambios y modo manual. El motor de cuatro cilindros y 1.6L de desplazamiento se nota suficiente para mover al Sonic y a diferencia de otras transmisiones automáticas, la de éste no le resta torque significativamente así que se siente ágil y con buena respuesta en todo momento aunque su funcionamiento es algo brusco y hay que acostumbrarse al constante golpeteo de los cambios descendentes.

La dirección es de asistencia hidráulica, se percibe suave y comunicativa que trasmite al conductor lo que sucede debajo de las ruedas, de hecho podríamos decir que es hasta divertido de manejar.

Cuando no se busca velocidad, el Sonic se comporta civilizadamente, aislando el ruido del exterior bastante bien y la suspensión absorbe las imperfecciones del camino.

Fuera de algunos extraños que nos hizo la caja automática ya que constantemente realiza cambios descendentes para estar en la relación correcta y salir más rápido cuando se pisa el acelerador, el Sonic es cómodo para ciudad y carretera.


Conclusión.

Aunque en papel y a grandes rasgos, el Chevrolet Sonic es un producto muy completo, algunos detalles como el constante golpeteo de la transmisión automática, el deficiente funcionamiento del sistema de audio, el espacio interior no muy amplio y en pequeña parte también el exterior innecesariamente controversial, no dejan que se posicione como el mejor de estos últimos arribos en el segmento como el Hyundai Attitude y el Nissan Versa.

Es un buen producto, pero no tan destacable como otros subcompactos igual de accesibles. Aplaudimos sí, el esfuerzo que ha hecho Chevrolet por traer un producto con la calidad interior del Sonic y que además cumple bien en materia de seguridad con sistema de frenos con ABS y las bolsas de aire frontales, pero creemos que con algunos cambios ligeros puede mejorar.