Test drive

Test de Audi SQ5 2014

El primer SUV de la marca en recibir el tratamiento S realmente nos sorprendió.

Test de Audi SQ5 2014

Antecedentes

La marca alemana, Audi, tiene dos niveles de deportividad en sus productos. El más alto es para los modelos que empiezan con las letras RS y llega a muy contados productos –esto ha ido cambiando y cada vez permea hacia más productos. El otro es el de los vehículos que empiezan con la letra S que hasta hace poco no habían llegado a la línea Q de camionetas o SUVs de Audi, sino solamente a sedanes y coupés.

De esta forma nació el SQ5, que originalmente para Europa montaba una motorización diésel pero que cuando llegó a Norteamérica, cambió a gasolina.

¿Realmente tiene las credenciales para ser un verdadero S? ¿Funciona un SUV con estas características? Para eso y más, decidimos mejor manejarlo.

 

Características Técnicas y Mecánicas

Bajo el cofre del Audi SQ5 2014 encontramos el mismo motor de la versión alta del Q5 y que además también monta el Porsche Panamera S Hybrid. Estamos hablando del V6 súpercargado (que por alguna razón Audi lo denomina 3.0T) de tres litros de capacidad pero mientras en el Q5 normal entrega sólo 272 Hp y 295 Lb-pie de torque, en esta versión, SQ5, produce 354 Hp y 347 Lb-pie, lo cual cambia completamente la historia.

Además, está acoplado a la excelente transmisión ZF automática de ocho velocidades con la cual se puede exprimir mejor la potencia del motor y sin tener un consumo de combustible excesivo. Además, cuenta con el sistema Start-Stop para apagar el motor cuando se espera en un semáforo.

Como es tradición en Audi, la tracción se manda a las cuatro ruedas mediante el sistema quattro, para entregar el mejor agarre en cualquier circunstancia y en todo momento.

Gracias al aumento de potencia del motor y a la transmisión, el Audi SQ5 2014 logra un tiempo de aceleración de 0 a 100 Km/h (0-60 mph) de 5.4seg (nada mal para un vehículo de 1,905 Kg) y sigue empujando hasta llegar al limitador electrónico en los 250 Km/h.

Al recibir el tratamiento S de Audi, el SQ5 no se limita a tener más potencia del motor, sino que también la suspensión es más baja y firme, la dirección eléctricamente asistida tiene más resistencia al girar y los frenos son más grandes, redondeando el tratamiento necesario para convertirlo en todo un Crossover (recordemos que el Q5 está basado en la plataforma del A4) 100% deportivo.

 

Interior

Si bien el SQ5 es la versión deportiva del Q5, ahora también es el tope de gama del mismo y eso significa que encontramos todos los juguetes, gadgets y lujos disponibles en el Q5 pero como equipamiento de serie.

De esta forma encontramos el sistema de info-entretenimiento MMI pero con el sistema de sonido Bang & Olufsen, portavasos con control de temperatura en la consola central, luces de Xenón con luces de LED de conducción diurna, control de voz para el MMI, toldo de cristal panorámico, vestiduras de piel napa, cristales tintados, cajuela con apertura y cierre eléctricos, interfaz Bluetooth para el teléfono y dispositivos de música, sistema de navegación, aire acondicionado de tres zonas automático, sensores de estacionamiento, asientos con detalle de alcántara, volante deportivo, control de crucero y luces automáticas.

En el tema de seguridad, encontramos ABS, control de tracción, control de estabilidad, sistema de alerta de cambio de carril, sistema de distribución electrónica de fuerza de frenado, asistente de arranque en pendientes, seis bolsas de aire y anclajes ISOFIX en la banca trasera.

El ensamble y materiales son de una excelente calidad, tal como nos tiene acostumbrados la marca de los cuatro aros. Además, encontramos muchos elementos que le dan un toque deportivo a esta versión como el volante truncado en la parte baja, emblemas SQ5 por todos lados, asientos en color bitono, estribos laterales con emblema SQ5, etc.

El espacio es bastante generoso en todas las plazas e inclusive la cajuela es suficientemente grande para llevar el equipaje de las cinco personas con las que se puede viajar.

El toque del toldo panorámico –además de entretener a chicos y grandes- le da una sensación de mayor amplitud, al igual que las ventanas de gran tamaño inclusive en las plazas traseras.

 

Manejo

Cuando recién llegó el SQ5 a la oficina no existía realmente mucho entusiasmo, la verdad pensamos que se trataba de una versión más del Q5. ¡Qué grata fue nuestra sorpresa al manejarlo!

Cuando probamos el Q5 con el motor 3.0T, nos gustó mucho la respuesta del acelerador pero con el SQ5 se convierte en un animal salvaje y con ganas de pelea. Gracias a la transmisión de ocho velocidades todo el tiempo tienes torque y si estás viajando a una velocidad constante sin haber seleccionado el modo Sport de la transmisión (en un momento platicamos de éste), la caja puede hacer hasta dos cambios descendentes rápidamente y encontrar la relación que se necesita para salir hacia adelante.

Si no se le exige mucho, en el modo normal de la transmisión (Drive), el SQ5 se maneja muy suave y cómodamente, como una buena camioneta de lujo. Pero todo cambia si se selecciona el modo Sport de la transmisión. El sonido del motor es mucho más presente, la caja es ágil y “aguanta” más tiempo los cambios hasta que llega la aguja de tacómetro a la parte alta y la respuesta del acelerador es inmediata, ¡parece otro auto!

Después está el agarre en curvas. La suspensión es más firme entonces no se siente un movimiento importante de la carrocería al entrar rápido y con el sistema quattro, tienes mucho más agarre y tracción al salir de la curva. Se puede manejar realmente rápido y con toda la confianza.  Es divertido, alentador y cuando te das cuenta de la velocidad que vienes, también muy rápido.

Los frenos –afortunadamente- también están a la altura y es que para un vehículo de casi dos toneladas y que puede llegar a esas altas velocidades, se necesita que lo estén. Esto completa el paquete para obtener un auto deportivo, lo curioso es que con éste además puedes viajar con toda la familia, el perro y el equipaje sin problema.

 

Conclusión

Como podrás haberte dado cuenta, el SQ5 nos sorprendió para bien. No esperábamos una sensación tan agradable y sobre todo tan diferente del Q5 S-Line pero como pudimos comprobar, el tratamiento S para los productos de Audi abarca muchas más opciones que sólo un motor con más potencia.

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