MINI John Cooper Works Convertible 2017: Prueba de manejo
5/4/2017 Reportes de Manejo

MINI John Cooper Works Convertible 2017: Prueba de manejo

Pequeño e impráctico... ¡Quiero UNO!

Hablar de MINI es hablar de un capítulo muy importante en la historia del automóvil, cuando a la oración se le suma el apellido Cooper, las cosas se ponen más interesantes, como lo es el auto que probamos en esta ocasión, la versión converible de la terecera generación del icónico subcompacto.

Hablar de MINI es hablar de un capítulo muy importante en la historia del automóvil

Analizando la historia nos damos cuenta que cuando la BMC (British Motor Car) encargó en la década de los cincuenta a Alec Issigonis un auto pequeño, cuyo objetivo principal era el bajo consumo de combustible, el diseñador de origen griego –basandose en esa premisa - creó un auto muy pequeño, y así nació en 1959 el Austin Seven, con el paso del tiempo la gente empezó a llamarle al pequeño auto; Mini, pero no era de forma despectiva, al contrario la gente siempre lo recibió muy bien.

Unos años después, un piloto y preparador de autos de competencia se dio cuenta de lo eficiente y eficaz sistema de suspensión que tenía el auto creado por Issigonis y empezó a modificarlo para aumentar su desempeño, prestaciones y velocidad. Ese mecánico se llamaba John Cooper, y el fue el encargado de llevar a los cuernos de la luna la reputación del Austin Seven mejor conocido como Mini. Junto con la cadena de éxitos del pequeño auto, empezaron también los éxitos del Sr Cooper en categorías de automovilismo deportivo profesionales, destacando evidentemente el campeonato de Rallies y la Fórmula 1 en donde la marca Cooper cosechó triunfos importantes, y además aportó innovaciones en el mundo de la F1 que nadie se había imaginado, por ejemplo, la colocación central del motor en los monoplazas, y en el rubro de las competencias en carretera Mini Cooper puede presumir de haber ganado el mítico y prestigioso Rally de Montecarlo en 1964, 1965 y 1967.

El primer MINI convertible aparece en el 2005 

También como todos sabemos el Mini de la primera generación permaneció con las mismas formas y diseño desde 1959, hasta el año 2000 cuando la compañía ya era parte de las marcas propiedad de BMW.

De la primera generación de Mini Mk1 nunca hubo una versión convertible. Hubo que esperar hasta el advenimiento de la segunda generación de MINI (con mayúsculas) aparecida en 2001 y aguardar hasta el 2005 para poder disfrutar de un MINI descapotable, el R52, la primera generación convertible se comercializó hasta el 2008, en 2009 aparece un facelift denominado R57 que está disponible hasta el 2015.

La primera Generación se denomina Mini, y las posteriores MINI, con mayusculas

La tercera generación de MINI aparece en el 2016 y la versión descapotable se conoce como F57, y no se debe confundir con el MINI Roadster que fracasó comercialmente pese a su bonito diseño.

La versión específica que probamos fue la más radical, ya que se trata del John Cooper Works.

Características Técnicas y mecánicas

Este sin dudas es el MINI más poderoso que se ha fabricado para circular en la calle, porta un motor de 2.0 litros que entrega 231 hp de poder , en el rango de las cinco a seis mil rpm, la fuerza de torque es de 236 lb-pie entre las 1,250 a 4,800 giros del motor. Estas alegres cifras de Potencia y Torque son gracias a la sobrealimentación del motor con un turbocompresor, y además la versión JWC tiene algunas modificaciones extra en la planta de poder, los pistones y la turbina son específicas para esta versión, el interenfriador (intecooler) es más grande, y se trabajó mucho en los sistemas de inducción de aire y sistema de escape mejorando mucho el paso los flujos por los mismo, a esto hay que sumarle una reprogramación (Maping) de la ECU, unidad de mando. La caja de cambios pese a todos los presagios es automática de seis cambios ¿automática en un deportivo radical? Pues si, es una automática, pero déjenme decirles que poco se extraña una caja manual, o una robotizada, ya que esta automática funciona muy bien, y ofrece un modo de cambio manual, con paletas en el volante. (La marca ya anunció que sus modelos 2018 tendrán una DCT -Dual Clutch Transmition- de ocho cambios, pero no la veremos hasta los modelos 2018)

El esquema de suspensión es digno de mencionar, ya que aunque es mucho más confortable que la generación anterior, sigue siendo con el conocido y muy bien puesto a punto esquema McPherson delantero, con un eje multibrazo independiente trasero, con una puesta a punto enfocada al manejo deportivo, pero más suave en general.

Conectividad

Uno de los detalles que están motivando la compra es precisamente el de la interacción del vehículo, con el smartphone del usuario, si bien hoy para lo que menos usamos un teléfono celular es para hacer llamadas, y gracias a la capacidad de almacenamiento más la proliferación de diversas aplicaciones nuestros teléfonos ya son prácticamente una extensión de nuestra computadora de escritorio, ya que con él podemos hacer cosas tan diversas como contestar un correo electrónico, ubicar una dirección, escuchar música, o estar pendiente de las actualizaciones de nuestras redes sociales. Nuestro MINI de prueba ofrecía el sistema MINI Conected, que interactúa con el teléfono –mediante la instalación de una App gratuita- en donde además de programar los trayectos desde el teléfono, y que mediante conexión alámbrica USB se grafican en la pantalla de 8.8 pulgadas en la parte central del tablero. Detalles interesantes del MINI en nuestro teléfono siempre (abriendo la App) son detalles del último trayecto con distancias, elevaciones, paradas promedios de velocidad, consumo y nivel de combustible así como la duración del trayecto. También pueden “bajarse” de forma gratuita aplicaciones como: Calendario, que grafica todas las citas programadas en la pantalla del vehículo, o incluso se pueden adaptar los instrumentos con unos más deportivos si se descarga la aplicación correspondiente, también hay una opción –que no bajé- que se llama “Forcemeter” y con la cual podemos ver las fuerzas G que actúan en el trayecto, cuasi telemetría de un auto de carreras. Otra de las aplicaciones de MINI Conected es que nos ayuda a encontrar vía GPS el auto cunado lo dejamos estacionado. Si bien el software del MINI no le permite la total interacción con sistemas Android Auto, o Apple CarPlay –que en donde más se utiliza es con el sistema de navegación del Google Maps y esa interacción si la tiene la App descargable de MINI, aunque el costo de la navegación va por cuenta de los datos del cliente.

El sistema MINI Conected, que interactúa con el teléfono

El audio está firmado por Harman/Kardon, tiene 12 bocinas y un poder de 410 watts, para manipularlo hay que acceder al control central colocado detrás de la palanca de cambios y que el fabricante denomina iDrive. Cuenta además de teclas físicas, con la capacidad de tener un reconocimiento de escritura trazando sobre la perilla las letras con la yema de los dedos, también tiene un HDD de 20 GB para almacenar selecciones musicales, o cartografías del sistema de navegación (que al tener una interacción con la App en el teléfono se vuelve un obsoleta dicha cartografía).

Confort

No se nos olvide que aunque los orígenes del vehículo son espartanos, desde que la marca es propiedad de BMW ese halo de marca Premium está presente, y el MINI no es la excepción a esa regla, y mucho menos nuestro vehículo de prueba, que al ser el Convetrible, y además el tope de gama no nos defrauda en los interiores. Como siempre encontramos plásticos de tacto suave, y piezas de óptima calidad Los colores dominantes en los interiores son Negro en el tablero y los paneles laterales, rojo en unos insertos en la parte baja del tablero, y las tapicerías de piel gris muy claro, con un popotillo negro como remate.

La capota está decorada con la "Union Jack"

Las tapicerías son de muy buena piel, pero el color hará que se vean sucias en poco tiempo, lo que nos obligará a estar limpiando constantemente. La capota de lona del toldo convertible se aprecia resistente y de muy buena calidad, nuestro vehículo de prueba tenía una capota de accesorio, con la bandera Británica, mejor conocida como “Union Jack” estampada en un tono monocromático, que le da al MINI ese halo sumamente British. La capota se abre en dos secciones, la primera no brinda un quemacocos de 15 pulgadas, que deja parcialmente descubiertos al conductor y al acompañante, el segundo paso abre por completo el habitáculo en menos de 20 segundos.

La ergonomía y habitabilidad está pensada para los dos pasajeros del asiento delantero, y aunque fiscalmente el vehículo es para cuatro ocupantes, en realidad y siendo honestos no cabe nadie de dimensiones normales en el asiento posterior, por lo que deberíamos decir con toda corrección que se trata de un 2+2

Los espacios de las plazas traseras y de la cajuela, son como una sarcástica broma de Benny Hill

Manejo

El espíritu MINI siempre ha sido enfocado al manejo divertido, y vaya que con esta versión lo lograron, ya que gracias al motor de 2.0 litros turbocargado, con las “entonaciones” cortesía del paquete JCW (John Cooper Works) que le dan más brío y potencia. Empecemos por los modos de manejo (Tres) con los que cuenta este MINI: Green, MID y Sport. Cuando se pone en marcha el vehículo siempre estará en modo MID, y para cambiarlo solo hay que deslizar un selector colocado en la base le la palanca de cambios.

Green: Aquí las reacciones son suaves, y los cambios de velocidades son a un régimen bajo de revoluciones, no hay sobresaltos en la aceleración, y con este modo de manejo el conductor gasta mucho menos combustible en el trayecto, cuando el vehículo está en alto total, el motor se apaga para contaminar menos.

MID: En teoría con este modo de manejo está a la disposición el carácter divertido y deportivo del MINI, solo cuando el conductor así lo requiera presionando el acelerador las reacciones son rápidas, pero el enfoque “citadino” siempre está presente.

SPORT: Cuando seleccionamos esta opción, estamos invocando al monstruo que vive dentro del MINI, el sonido del escape se enronquece, la suspensión se endurece, y la dirección se hace mucho más firme y comunicativa. Cuando presionamos el acelerador tenemos la totalidad de los 231 hp y las 236 lb-pie de torque a nuestra disposición inmediata, los cambios se pueden hacer de forma manual accionado las paletas en el volante, y si uno elige que la caja trabaje por si sola, los cambios se efectuarán en el el rango de las 6,500 vueltas del motor, todo un espíritu deportivo.

Los MINI que había manejado anteriormente eran duros y brincones, este de la tercera generación es mucho, muchísimo más suave que su antecesores, y puedo decir categórico sin demeritarlo que es mucho más BMW, que MINI, hablando de temas de confort y control.

En trayectos citadinos es dócil, y pese a ser convertible aísla muy bien el ruido exterior, incluso la lluvia no hace ninguna mella en los ocupantes, aun circulando aprisa no hay filtraciones de aire al interior, el aislamiento y la hermeticidad es muy buena.

Si optamos por el modo Sport de manejo el MINI nos dará horas de diversión; la aceleración y el agarre sumado al sistema de frenos son sus mayores cualidades, y en manos capaces esos 230 hp pueden parecer casi el doble, ya que el aplomo y el carácter del JWC no defraudaran a un conductor experimentado que sepa lo que está haciendo, y se los digo con conocimiento de causa, que tuve la oportunidad de manejar en pista –durante la presentación en EE.UU. el JCW Hatchback, de tercera generación hace algunos meses.

Conclusión

Es un auto más pasional que racional, es un coche costoso, pequeño, impráctico pero con muchas facultades, vale la mitad que un Porsche Boxster, y brinda más o menos lo mismo: estilo y diversión.

¿Una compra racional? No, no lo es

¿Es una buena compra? Si, definitivamente ¡lo es!

 

Galería MINI John Cooper Works Convertible 2017

MINI John Cooper Works Convertible 2017

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