BMW 2002, el auto que convirtió la conducción en placer
5/14/2018 Investigación

BMW 2002, el auto que convirtió la conducción en placer

Es un BMW con mucha historia.

Hoy día, BMW es ampliamente conocida por ese "feeling" deportivo único presente en prácticamente todos sus modelos (sin importar si se trata de un sedán, SUV o incluso minivan), y que ha convertido a las en una de las marcas favoritas de los entusiastas del manejo no solo en México, sino en prácticamente todo el mundo.

Pero, esto no siempre fue así, ya que hubo una oscura época en la que BMW era una empresa difícil de entender, con una personalidad confusa que no la definía del todo. El problema de identidad era tal, que incluso la empresa conocida en su natal Alemania como Bayerische Motoren Werke GmbH (“Fábricas bávaras de motores”) estaba a punto de irse a la quiebra y ser adquirida por Daimler-Benz.

Estamos hablando de la década de los cincuenta, una época particularmente difícil para BMW, ya que, al finalizar la Segunda Guerra Mundial en 1945, la marca luchaba por su propia supervivencia. Cada lanzamiento era una nueva oportunidad y prueba de ello eran las esperanzas puestas en el 501 (1952) un auto que prometía devolver a la marca al camino correcto, pero en cambio resultó un relativo fracaso comercial.

Poco a poco, el tiempo y el dinero, se terminaba y la condición de BMW era más precaria. Con una gama compuesta por el pequeño y económico Isetta, el fracasado 700 de motor trasero, los pesados 502 y 503, así como el deportivo 507 que se despedía de las líneas de producción, la marca es puesta en venta. Pero ahí, en medio del caos, los ingenieros tenían un as bajo la manga que representaba su última oportunidad para conservar su independencia.

El nuevo BMW 1500 (nombre alusivo al cilindraje del motor), el primer ejemplar de los BMW Neue Klasse (nueva clase) es lanzado en el Salón de Frankfurt de 1961, mostrándose como un sedán de cuatro puertas mucho más pequeño, ligero y ágil que se alejaba de los ostentosos modelos de la década pasada. Su éxito comercial es tal, que, junto a la intervención conjunta de pequeños inversionistas, empleados y distribuidores, la firma bávara comienza a salir a flote.

No obstante, esto era aún una pequeña esperanza, que hacía ver la luz al final del túnel. Ya que todavía la compañía germana necesitaba un best seller que le diera la salud financiera que tanto anhelaba, y es aquí donde, tras una larga introducción entra en acción el protagonista de esta historia: el BMW 2002.

CONDUCIR SE VUELVE UN PLACER

Es en este contexto, BMW ve la oportunidad de lanzar un nuevo auto que debería ocupar el hueco entre el BMW 700 y los Neue Klasse (antecesor del Serie 5). Para ello, la marca observa a su alrededor y pone la mira en autos como el Alfa Romeo Giulia, un sedán italiano de diseño cautivante y manejo netamente deportivo.

Es así que puestas manos a la obra, se presenta el BMW Serie 02 en 1966, el cuál tomaba como punto de partida al Neue Klassep, incluyendo las líneas básicas de diseño, pero la gran diferencia residía en sus menores dimensiones de tan solo 4.23 m de largo y con una carrocería sedán de tan sólo dos puertas. El primer miembro de esta familia es el 1602, apodado Jubilee porque su lanzamiento coincide con los primeros 50 años de la marca.  

Cabe aclarar que la nomenclatura hace alusión a la cilindrada del motor de tan sólo 1.6 litros capaz de producir 84 hp y 96 lb-pie de torque, mientras que el 02 señala que se trata de un auto perteneciente a la nueva Serie 02, que a su vez fue nombrada así por el número de puertas de la carrocería.

Al poco tiempo, la gama se ve nutrida con la llegada de una versión con carburador de doble garganta más potente llamada 1602 ti con 110 caballos de potencia, misma que es comercializada de manera exclusiva en Europa, ya que su configuración no cumplía con las estrictas normas de emisiones establecidas en Estados Unidos.

Sabedores de la gran capacidad de este auto, Helmut Werner Bönsch (director de producto de BMW) y Alex von Falkenhausen (diseñador de motores) se unen para crear una variante que llevase las prestaciones a otro nivel. Para lograrlo, regresaron su atención al Neue Klasse, que no tenía mucho de haber estrenado un motor de 1,990cc (2.0 L), por lo que se dieron a la tarea de adaptarlo en el vano motor del BMW Serie 02. Es así como nace el famoso BMW 2002.

La oferta de este auto, ahora se conformaba por el 2002 “estándar” impulsado por un 2.0 Litros con un solo carburador capaz de entregar 101 Hp, así como por el 2002 Automatic cuya principal característica residía en la caja automática de tres velocidades. La cereza en el pastel era el 2002 ti que con un carburador de doble garganta elevaba la potencia hasta los 119 caballos.

En parte gracias a su grandioso éxito comercial, la compañía alemana se esforzó por mantener una constante evolución de su modelo estrella. Prueba de ello es que en 1971 el motor de 2.0 L ve la llegada de la inyección de combustible, lo que daría paso al 2002 tii con 130 caballos. Esta potencia le permite alcanzar los 185 km/h de velocidad máxima, convirtiéndose de manera momentánea en Serie 02 más rápido hasta ese entonces.

En 1972 se presenta la mayor actualización de este modelo, la cual se caracteriza por la eliminación de muchas partes cromadas a favor de molduras plásticas negras, así como la sustitución de las calaveras circulares a favor de unos grupos ópticos cuadrados. Si bien estos cambios, son menores, abrían el camino para la gran sorpresa que llegaría al poco tiempo.

Y es que un año después, en el Salón de Frankfurt de 1973, se presenta el BMW 2002 Turbo, un deportivo que además de tener el honor ser el primer auto de calle en el que el departamento Motorsport se vio involucrado en su desarrollo, también es el primer automóvil europeo en contar con un motor turbocargado.

 ¿Sus números? 170 hp extraídos del cuatro cilindros de 2.0 Litros, lo que al combinarse con un peso de 1,060 kilogramos le permitían acelerar de 0 a 100 km/h en 7.3 segundos y lograr una velocidad máxima de 209 kilómetros por hora. Sí, esa cifra pare paupérrima y prácticamente cualquier compacto con una motorización decente puede igualarlo, pero toma en cuenta que era una época en la que el auto más popular de México era el Volkswagen Sedán con sus 44 caballos de fuerza.

La producción del Serie 02 debería parar en 1975 cuando BMW presentó al mundo su suplente, el todavía más exitoso BMW Serie 3, pero en realidad debido a que sus ventas presumían una excelente salud continúo en las líneas de producción hasta 1977.

El legado de este auto es tal, que no solo sacó de la bancarrota a BMW prácticamente para siempre, sino que además sentó las bases para que adoptara el slogan de “El placer de conducir”, el cual perdura hasta nuestros días. Por cierto, para celebrar el 50 aniversario del lanzamiento de este pequeño auto, la marca presentó el conceptual 2002 Hommage, montado sobre la plataforma y mecánica de un M2 Coupé.

 

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