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Porsche da fin a la producción de la generación 991 del 911

Culmina la historia del que hasta ahora es el nueveonce más exitoso de todos los tiempos.

Porsche da fin a la producción de la generación 991 del 911

Luego de 233,540 unidades producidas a lo largo de ocho años, la fabricación de la generación 991 del Porsche 911 ha llegado a su fin con un nueve-once Speedster.

Lanzada en 2011, la generación 991 fue una de las que incorporó mayores avances en la historia del 911. Y es que nueve de cada diez componentes eran de nuevo diseño o habían sido objeto de un desarrollo sustancial.

Por medio de un chasis ligero, fabricado de aluminio y acero, el 991 logró que por primera vez un nuevo 911 pesara menos que su antecesor. Igualmente, destacó el alargamiento de 100 milímetros en la distancia entre ejes y el nuevo sistema opcional de estabilización del balanceo -Porsche Dynamic Chassis Control (PDCC).

Otras innovaciones significativas vinieron de parte del Cabriolet con la capota curva y del 911 Turbo, el primero con aerodinámica activa y filtro de partículas para motores de gasolina de cualquier 911 Carrera equipado con turbocompresor.

Asimismo, la generación 991 también demostró ser la base ideal para modelos especiales y autos deportivos radicales. Así, Porsche celebró el 50 aniversario de su deportivo de culto, en 2013, con un modelo de edición limitada y exclusivamente equipado, del que sólo se construyeron 1,963 ejemplares.

En 2016, el 911 R con motor atmosférico y 500 hp, fue un recuerdo del auto de carreras del mismo nombre que, en 1967, se homologó para carretera. Un años después debutaron otros dos deportivos puros con antecesores clásicos: el 911 T y el 911 GT3.

Un punto más a destacar es la unidad un millón del 911 que también pertenece a la generación 991. Como el primer 911 de Ferry Porsche, esta versión conmemorativa, que no se destinó a la venta.

Y quedaba más por venir. En 2017, apareció el GT2 RS de 700 hp, el 911 de competición más rápido y potente homologado para la carretera. Unos meses más tarde le siguió el 911 GT3 RS. Tenía un chasis de competición y un motor atmosférico de cuatro litros y 520 hp, perfectamente adecuado para la carretera y el circuito.

Para celebrar el 70º aniversario de los deportivos Porsche, el 911 Speedster encarnaba las virtudes originales de la marca: ligereza, eficiencia, pureza y placer de conducción, gracias a un motor atmosférico de cuatro litros y 510 hp, un cambio manual de seis velocidades y un chasis deportivo de alto rendimiento.

Este biplaza no sólo fue el último derivado de la generación 991, también se ha convertido en el último ejemplar de esta generación. Como su antepasado y referente, el Porsche 356 número uno Roadster de 1948, es el embajador del Museo Porsche en Stuttgart.